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La Esterilidad e Infertilidad: "Abortos de Repetición"

Incluso en las parejas más saludables, se pueden producir abortos involuntarios. La posibilidad de un aborto involuntario dependerá mucho de la edad de la mujer, de hecho la probabilidad de aborto involuntario en una mujer de 20 años de edad es de aproximadamente un 13% mientras que en una de 45 años el riesgo es superior al 50%.

Este tipo de abortos, certificados clínicamente mediante análisis hormonales o ecografías, son la complicación más frecuente del embarazo, produciéndose en un 15% de las gestaciones.

¿Qué es el Aborto de Repetición?

El aborto involuntario de repetición, aborto recurrente o pérdida gestacional de repetición se define como la pérdida espontánea de dos o más gestaciones.

Se calcula que aproximadamente entre el 1 y el 2% de las parejas presentan aborto recurrente.

El síntoma más común de amenaza de aborto es el sangrado vaginal, acompañado o no de intenso dolor en el vientre; sin embargo, una cuarta parte de las gestantes presentan pequeñas pérdidas de sangre durante las fases primarias del embarazo, y de ellas aproximadamente 50% llevan la gestación a término.

¿Cuáles son los Factores de Riesgo asociados al Aborto de Repetición?

Existen algunos factores que debemos investigar, que se han asociado al aborto recurrente, y que nos pueden orientar a la hora de encontrar una solución para este problema. Estos son:

  • Anomalías cromosómicas: Cuanto más precoz es el aborto mayor es la posibilidad a que se deba a una alteración cromosómica. Cabe destacar que alrededor del 60% de los abortos de repetición son de causa genética.
    Puede suceder que algún miembro(o ambos) de la pareja tenga una anomalía en su dotación cromosómica, o que sean los óvulos o los espermatozoides los que estén cromosómicamente alterados.
    Cuando ocurre que alguno de los cónyuges es portador de una anomalía cromosómica es habitual que se proponga un ciclo de fecundación in Vitro con diagnóstico genético preimplantacional (FIV-DGP). Este tratamiento permite realizar una selección de aquellos embriones no afectos transfiriéndolos a la cavidad uterina. Pero también es posible, de acuerdo con el tipo de anomalía de que se trate, se proponga a la pareja realizar un tratamiento de FIV con semen de donante o un tratamiento de FIV con óvulos de donante (o ambos).
  • Factores de la coagulación: Son pérdidas fetales causadas por anomalías en los factores de coagulación debidas especialmente a deficiencias en sustancias antitrombinas en sangre, formándose coágulos en el territorio vascular que impiden un desarrollo correcto del lecho placentario. Cuando esto ocurre se suele medicar a la paciente con heparina o fármacos como la aspirina durante toda la gestación bajo unos controles muy estrictos.
  • Alteraciones anatómicas del útero: Son malformaciones del cuerpo uterino. Pueden verse involucradas tanto el cuello del útero como su cuerpo, ya sea porque falte una porción de este órgano o porque hay en su interior alguna estructura, que pueda impedir la normal implantación del embrión, como por ejemplo un septo uterino (presencia de una pared que lo divide en dos compartimentos). Para diagnosticar estas alteraciones es necesario realizar pruebas como la Histeroscopia, o la Resonancia Magnética Nuclear, o inclusive una Ecografía de Alta Resolución o en 3 dimensiones, que nos ayudará a decidir el tratamiento más adecuado.
  • Factores endocrinos: Las patologías endocrinas más recurrentes suelen ser la insuficiencia de la fase lútea, el síndrome del ovario poliquístico, niveles elevados de la hormona prolactina, la diabetes y los trastornos tiroideos graves.
    El tratamiento será específico en cada caso y se basará en corregir los niveles hormonales administrando fármacos que modulen o bien suplan el déficit absoluto o relativo de las hormonas pertinentes.
  • Factores infecciosos: Suelen localizarse a nivel del embrión o feto, a nivel de tejido placentario o a nivel endometrial (endometritis). A través de estudios serológicos en sangre y los cultivos de los órganos afectos se puede saber qué agente infeccioso es el causante y cuál es el mejor antibiótico.
  • Factores inmunes: Por causas que aún no conocemos, en ocasiones en la sangre materna se forman anticuerpos que generan la muerte del embrión. Estos pueden ser de origen autoinmune (componentes de la propia biología corporal) o de origen aloinmune (rechazo del componente antigénico del feto procedente del cónyuge).
  • Factores ambientales: Son también un riesgo incrementado de la pérdida del embarazo el consumo excesivo de café y alcohol, el tabaquismo, la obesidad, la exposición a gases anestésicos y el tetracloroetileno (líquido incoloro, pesado y no inflamable, que normalmente es usado como disolvente en limpieza de textiles y metales).

A pesar de todos los medios a nuestro alcance hoy en día, tras concluir los estudios, alrededor del 50% de los casos de aborto de repetición quedan sin diagnóstico etiológico, pero aún así, el pronóstico reproductivo general es bueno ya que 50-70% de los pacientes conseguirán un RN vivo.

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