Salud y Felicidad

Todo lo que necesitas saber sobre Fertilidad e infertilidad, Salud reproductiva, Tratamientos de Reproducción Asistida,...

Premio Mejor Institución Sanitaria

Premio Mejor Institución Sanitaria Ginefiv recibe de la Ministra de Sanidad el premio a la Mejor Institución Sanitaria
Edimsa lo concede por primera vez  a una clínica de reproducción asistida.

El ciclo menstrual, etapa a etapa

Categoría: Salud reproductiva
 
23 noviembre, 2012

Llamamos ciclo menstrual  al proceso mediante el cual se desarrollan los ovocitos y se producen una serie de cambios hormonales encaminados a la consecución del posible embarazo. La duración media de un ciclo menstrual es de 28 días y la ovulación tiene lugar en torno al día 14 de dicho ciclo. Hasta aquí es sencillo situarse. Pero ¿qué sucede durante el resto de días? ¿Qué hormonas intervienen en el proceso y cómo afectan a tu fertilidad, cambios en tu cuerpo e incluso en tu estado de ánimo?

La glándula pituitaria en el cerebro se encarga de producir y dosificar cada mes las hormonas que controlan una secuencia de acontecimientos que conducirán a la ovulación. Las dos hormonas que regulan este proceso son la hormona foliculoestimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH). Y la manera en que se liberan permite dividir el ciclo menstrual en tres fases claramente diferenciadas.

Comienza el ciclo menstrual: la fase folicular

El primer día de sangrado menstrual comienza la llamada fase folicular. La FSH comienza estimulando el desarrollo de varios folículos, pero como los niveles de FSH caen gradualmente, en un ciclo natural sólo un folículo será dominante y pasará a producir un óvulo maduro. Los folículos no dominantes serán absorbidos por el ovario y no podrán ser reutilizados en ciclos posteriores (es decir, se perderán). El folículo en desarrollo, además, secreta estrógenos que tienen entre otras funciones, la de llevar a cabo los cambios necesarios en el moco cervical para ayudar a que los espermatozoides puedan pasar al útero. O la de provocar el engrosamiento del endometrio, necesario para que se produzca la implantación del embrión. El principal estrógeno que produce el ovario es el estradiol (E2). A medida que avanza esta etapa y se acerca el momento de la ovulación, tu fertilidad aumenta progresivamente.

Estas mismas hormonas son responsables de que durante los días posteriores a la menstruación, tu mente se encuentre mucho más despejada, estés de buen humor, llena de energía y fuerza. También la piel y el pelo se benefician de los cambios hormonales de estos días, pudiendo cobrar algo más de fuerza y vitalidad.

Los días más fértiles: la fase ovulatoria

Esta fase es la más corta. Comienza cuando, en respuesta a los niveles en aumento de estrógeno, el nivel de LH aumenta dramáticamente. Este pico de LH provoca la maduración final del ovulo, la ruptura del folículo, y la liberación del óvulo. Sucede normalmente 14 días antes de la siguiente menstruación, o lo que es lo mismo, en el día 14 de un ciclo de 28 días.

Son los días más fértiles del ciclo. La secreción vaginal (flujo) aumenta y también puedes sentir un ligero dolor punzante en un lado en la parte baja del vientre. Es posible que te sientas más atractiva durante estos días como consecuencia de los cambios hormonales mencionados.

Después de la ovulación: la fase lútea

La llamada fase lútea se inicia después de la ovulación. El folículo ovárico que ha liberado el óvulo en la fase anterior, se colapsa y se solidifica para convertirse en lo que se denomina cuerpo lúteo. Esta estructura es muy importante debido a que produce progesterona, la hormona que se encarga de transformar y preparar el endometrio de manera que un óvulo fecundado (el embrión temprano) pudiera implantarse y desarrollarse en él. Si la concepción no se produce, el cuerpo lúteo dejará de funcionar el día 26 del ciclo aproximadamente (en un ciclo de 28 días). Sin el apoyo de la progesterona, el endometrio comenzará a descomponerse y se eliminará en la menstruación.

En esta etapa se suceden nuevos cambios en tu cuerpo como consecuencia del aumento de la progesterona. De hecho es la fase con más cambios físicos, pero también psíquicos, hasta el punto de que muchas mujeres sufren el llamado Síndrome Premenstrual, cuyos síntomas pueden ir desde la hinchazón, retención de líquidos y tensión mamaria, hasta acné, migrañas, nerviosismo, cambios de humor y alteraciones en el sueño… Los cambios pueden comenzar sobre el día 20-21 del ciclo e ir acentuándose hasta el momento de la menstruación.

 

Deja tu comentario