REPRODUCCIÓN ASISTIDA: MÁS PASOS HACIA LA META DE SER PADRES
Las técnicas se perfeccionan para personalizar el diagnóstico y seleccionar mejor los gametos
El número de personas con dificultades para conseguir un embarazo ha aumentado y también su capacidad para
reconocerlo y solicitar ayuda médica. De hecho, cada vez son más las personas que se deciden a pasar por los centros de
reproducción asistida, una realidad que ha llevado a que en cuestión de pocos años se hayan multiplicado los esfuerzos y
logrado importantes avances en el campo de la fertilidad.
Algunos de ellos, como explica Victoria Verdú, coordinadora del centro Ginefiv, están relacionados con detectar la raíz
causante de la infertilidad. "A nivel diagnóstico cada vez hay más pruebas que nos ayudan a delimitar mejor el problema
y que la cantidad de ciclos que se tengan que hacer las parejas para conseguir una gestación no sea tan amplia como
antes". Así, la ecografía de alta resolución en el caso de la mujer es una de las herramientas de diagnóstico más útiles,
pero no la única innovación. Nuevas técnicas, como la fragmentación del ADN o la analítica de la hormona
antimulleriana en los varones ayudan también a localizar dónde está el problema que hace que conseguir un embarazo
sea tan complicado en cada pareja, aunque la doctora Verdú advierte de que "se trata de pruebas muy nuevas que tienen
un valor diagnóstico muy limitado en este momento".
Más opciones para ambos sexos
Los avances no sólo se han producido en el terreno del diagnóstico. Superada esta fase, el abanico de posibilidades para la
fecundación y selección de los embriones más aptos es hoy más extenso que nunca, aunque los expertos adelantan que
seguirá ampliándose en pocos años.
Desde su perspectiva como jefe de laboratorio de Ginefiv, Vicente Badajoz destaca las ventajas de la Inyección
Intracitoplasmática de Espermatozoides Seleccionados Morfológicamente (IMSI). Sirviéndose de un microscopio que
cuenta con una nueva óptica se magnifica el tamaño de los espermatozoides -se pasa de los 4.000 a los 6.000
aumentos-, lo que permite observar mejor sus características y afinar la selección. "Escogemos los que no tienen
vacuolas, que son una parte del espermatozoide que indica algún tipo de alteración en el DNA. Se elige uno de estos
espermatozoides por cada óvulo y se inyecta", explica Badajoz.
En cuanto a la mujer, el doctor Javier Martínez Salazar, coordinador de la Unidad de reproducción de IVI Madrid,
considera que "la gran revolución" ha sido la vitrificación ultrarrápida de los óvulos, ya que viene a solucionar uno de los
factores que llevan a más pacientes a optar por las técnicas de reproducción asistida: el retraso de la maternidad. "Lo que
más condiciona la capacidad reproductiva de una mujer es la calidad de sus óvulos y no tanto el útero", aclara el experto.
Cualquier fémina puede conservarlos cuando se encuentran en el momento óptimo para la reproducción y utilizarlos con
esas mismas propiedades después. Por ello, la congelación de los óvulos es adecuada en mujeres que quieren tener hijos
tras terapias oncológicas agresivas o que quieren ser madres antes de los 50 años, ya que a partir de esa edad no se
realizan estos tratamientos.
Técnicas aún en estudio
Oosight.
¿Qué es? Una técnica de laboratorio que emplea un sistema óptico basado en la polarización de la luz gracias al que se
obtienen imágenes de gran resolución de los óvulos. Aún no se utiliza de manera rutinaria, aunque es útil en mujeres de
edad avanzada o que han vitrificado sus óvulos y quieren comprobar su estado tras la desvitrificación.
¿Cuáles son sus ventajas? Se observan con mayor precisión las características de los óvulos, lo que facilita la selección
de los mejores para la fecundación. Además, revela dónde se encuentra el aparato cromosómico del ovocito para
descartar la inyección del espermatozoide en esa zona. Hasta el momento, la fecundación in vitro (FiV) se realizaba
aleatoriamente y se podía perjudicar esta estructura, generando embriones genéticamente alterados o menor capacidad
implantatoria en el útero.
Fecundación in vivo mediante un dispositivo intrauterino
¿Qué es? Los espermatozoides y óvulos se introducen en un dispositivo de reducidas dimensiones (5 milímetros de
longitud y un milímetro de anchura). Esta cápsula se transfiere al útero y, transcurridos entre dos y cinco días, los
ginecólogos la extraen para estudiar cómo se ha producido la fecundación y el estado de los embriones que alberga. Una
vez que han seleccionado en el laboratorio los que presentan unas características óptimas para la gestación (nunca se
escogerán más de tres), se implantan de nuevo en el útero, aunque esta vez sin el dispositivo.
¿Cuáles son sus ventajas? El embrión se desarrolla en el útero, beneficiándose de las condiciones de luz, temperatura y
nutrientes propias de un embarazo natural y no de un laboratorio. Las posibilidades de sobrevivir del embrión son más
altas y el riesgo de alteración cromosómica es menor.
Selección Celular Inmunomagnética (MACS)
¿Qué es? Se trata de un método de selección espermática que se basa en la utilización de una proteína, la anexina V,
capaz de reconocer qué espermatozoides están destinados a morir antes de fecundar el óvulo (espermatozoides
apoptópicos). Después, gracias a un imán, los que han sido marcados por la proteína se separan del resto de los contenidos
en la muestra.
¿Cuáles son sus ventajas? Hasta ahora, la selección de los mejores espermatozoides se realizaba teniendo en cuenta su
morfología y movilidad. La técnica MACS permite escoger los más aptos en base a criterios moleculares, descartando
aquellos que morirán sin fecundar y que representan el 10 por ciento de los presentes en el eyaculado.
Embryoscope
¿Qué es? Una vez que se ha realizado la FiV, los embriones son introducidos en un incubador de última generación en el
que se graban sus primeros días de desarrollo. El doctor Martínez Salazar, coordinador de la Unidad de Reproducción de
IVI Madrid, define sus resultados como "atractivos y prometedores", pero advierte de que "todavía hay que validar si se
puede aplicar a todos los pacientes".
¿Cuáles son sus ventajas? No implica la manipulación de los embriones y las imágenes no se toman sólo en momentos
puntuales, sino a lo largo de toda su evolución (desde la FiV hasta su transferencia al útero). Así, se obtiene información
pormenorizada de algunos marcadores relacionados con la capacidad de implantación de los embriones, lo que permite
reducir el número de los que se introducirán en el útero y, con ello, el riesgo de embarazos múltiples.
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