Las mujeres en tratamiento de fertilidad sufren un estrés similar a pacientes con cáncer o enfermedad cardíaca grave

Según Ginefiv, un alto nivel de estrés puede influir de manera negativa en la consecución del embarazo

  • El estrés excesivo en la mujer puede causar anovulación, ciclos menstruales irregulares o incluso la supresión del ciclo menstrual. En el hombre puede reducir el volumen del eyaculado, así como la calidad y la cantidad espermática
  • El 30% de las parejas que acuden a una clínica de fertilidad precisan ayuda psicológica de un especialista. Ginefiv pone a su disposición un equipo de Atención al Paciente que prepara psicológicamente a las pacientes que lo necesiten y resuelve las dudas e inquietudes que surjan durante el tratamiento.

Madrid, 24 de febrero de 2011.- Buscar un hijo y tener dificultades para concebirlo puede ser una de las situaciones más difíciles a las que se enfrenta una pareja a lo largo de su vida. De hecho, las mujeres que se someten a un tratamiento de reproducción asistida sufren un estrés similar a pacientes con cáncer, según un estudio de Applegarth y Zaltman de 2008. La clínica de reproducción asistida Ginefiv, por su parte, advierte de que este alto nivel de estrés puede influir de manera negativa en la consecución del embarazo.

Así, la Dra. Victoria Verdú, coordinadora de ginecología de Ginefiv, señala que “el estrés puede desencadenar una serie de efectos fisiológicos sobre el proceso reproductivo, ya sea natural o mediante técnicas de reproducción asistida. En el caso de la mujer, puede incluso llevar a la anovulación, a tener ciclos menstruales irregulares e incluso a la supresión del ciclo menstrual”.

En el hombre, por su parte, el estrés puede afectarle reduciendo la cantidad y la calidad de espermatozoides. Según la Dra. Verdú, “se ha demostrado, además, un menor volumen de semen y de concentración de espermatozoides en pacientes con estrés crónico debido a las bajas concentraciones de hormona luteinizante y testosterona. El estrés puede también suprimir la líbido o causar disfunción eréctil”.

Ayuda psicológica en tratamientos de reproducción asistida

Muchas de las parejas que precisan de ayuda para tener hijos retrasan la consulta con el especialista por miedo a que el diagnóstico sea desfavorable. De hecho, el 30% de las que deciden acudir a una clínica de reproducción asistida suelen necesitar ayuda psicológica. Con el propósito de disminuir la tensión y la ansiedad de estas parejas, Ginefiv pone a su disposición un equipo de Atención al Paciente que prepara psicológicamente a las pacientes que lo necesiten y resuelve las dudas e inquietudes que surjan durante el tratamiento. Además, se ha demostrado que el apoyo psicológico ayuda a aumentar el bienestar de la pareja y a reducir el nivel de ansiedad.

“Si el embarazo no llega en el primer intento con estas técnicas de fertilidad, se puede llegar a lesionar la autoestima de la paciente y es en ese momento cuando la ayuda psicológica se vuelve imprescindible. En algunos casos, sobre todo cuando la paciente ha realizado varios ciclos, la ansiedad puede ser tan alta que le lleve al abandono del tratamiento debido a la desesperación o frustración de no haber conseguido su objetivo”, señala la Dra. Victoria Verdú.

El nivel de ansiedad y nervios de la pareja suele prolongarse durante todo el tratamiento, teniendo períodos de estrés máximo durante el día de la punción ovárica, el de la transferencia embrionaria o los 15 días de espera para conocer el resultado del test de embarazo en sangre.

Ginefiv

La clínica Ginefiv es pionera en el Tratamiento de Esterilidad e Infertilidad en España. Con más de 20 años de experiencia, ha ayudado a nacer a más de 15.000 niños y es la clínica que mayor número de casos trata en la Comunidad de Madrid. Entre sus logros está el nacimiento del primer bebé procedente de embriones congelados en Madrid en 1988 y el primer nacimiento tras una fertilización por Microinyección Espermática en 1996.

Ginefiv ha conseguido unas tasas de embarazo que pueden equipararse con los centros más prestigiosos a nivel internacional. De forma orientativa, la tasa de embarazo oscila entre el 45 y el 50% en técnicas de Fecundación in Vitro y Microinyección espermática, y entre el 15 y el 30% en técnicas de Inseminación Artificial.

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