Master Genética y Reproducción
Salud y Felicidad

Todo lo que necesitas saber sobre Fertilidad e infertilidad, Salud reproductiva, Tratamientos de Reproducción Asistida,...

Premio Mejor Institución Sanitaria

Premio Mejor Institución Sanitaria Ginefiv recibe de la Ministra de Sanidad el premio a la Mejor Institución Sanitaria
Edimsa lo concede por primera vez  a una clínica de reproducción asistida.

Cuidado con el estrés y la ansiedad

Estrés (del latín stringere, que significa oprimir, apretar, atar) es un término que ha entrado con fuerza en el siglo XXI. Definido por la Organización Mundial de la Salud como “el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara al organismo para la acción”, afecta ya a más de 490 millones de personas en todo el mundo y se ha convertido en la “epidemia” de nuestros días. Y es que, ¿quién no ha sufrido alguna vez estrés o ansiedad? El trabajo, la familia, los estudios y el frenético ritmo que llevamos en la actualidad son causas frecuentes que pueden conducir al estrés.

Pero si deseas quedarte embarazada, debes saber que estar sometido a un alto nivel de estrés puede perjudicar la consecución del embarazo de manera natural e incluso influye en las técnicas de reproducción asistida.

Factores como la ansiedad por el deseo de tener un hijo, angustia, roces en la pareja, las expectativas, la presión del entorno o los sentimientos de frustración generan estrés psicológico en la pareja que puede empeorar el proceso durante la reproducción asistida sin que a priori uno se de cuenta.

Incluso el estrés excesivo puede provocar una serie de reacciones fisiológica  en la mujer y el hombre que influye en el proceso reproductivo. Puede causar anovulación o ciclos menstruales irregulares e incluso, en los casos más graves, a la supresión del ciclo menstrual de la mujer. Pero el estrés no entiende de sexo y un volumen elevado puede afectar al hombre reduciendo la cantidad y la calidad de sus espermatozoides y, además, suprimir la líbido o causar disfunción eréctil.

Para intentar controlar el estrés en la medida de lo posible  e intentar reducir sus efectos es importante diferenciar si la causa que lo provoca es interna o externa, es decir, saber si podemos controlarlo. No siempre se puede controlar todo aquello que nos provoca ansiedad, pero hay  muchos otros que, si lo intentamos, podemos controlarlos con éxito.

Además, si lo necesitas, no dudes en contar con apoyo psicológico, ya que ayuda a resolver dudas e inquietudes que surjan durante el tratamiento. Como comentamos en el pasado post, el apoyo psicológico permite reducir la ansiedad y el estrés de la pareja para aumentar su bienestar y facilitar el deseo de ser padres.

Los Comentarios están cerrados.