Master Genética y Reproducción
Salud y Felicidad

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Premio Mejor Institución Sanitaria

Premio Mejor Institución Sanitaria Ginefiv recibe de la Ministra de Sanidad el premio a la Mejor Institución Sanitaria
Edimsa lo concede por primera vez  a una clínica de reproducción asistida.

Congelación y vitrificación: conoce las diferencias

La congelación y la vitrificación son dos técnicas que se utilizan en reproducción asistida para preservar durante el tiempo necesario los óvulos, espermatozoides o embriones, de cara a su uso posterior. Ambas, congelación y vitrificación, permiten mantener solidificadas a muy bajas temperaturas las estructuras celulares hasta el momento en que sean requeridas. Sin embargo existen importantes diferencias entre uno y otro proceso. Te lo contamos.

Hasta hace relativamente poco, sólo existía la congelación como técnica de preservación, un método que si bien ofrece buenos resultados con los espermatozoides, al no alterar prácticamente su calidad, sí puede dañar la estructura celular de los óvulos y embriones, reduciendo las tasas de implantación con respecto a las de embriones “frescos” o no congelados.

Por eso la llegada de la vitrificación aplicada a la reproducción asistida supuso un gran avance. A diferencia de la congelación clásica, que enfría lentamente las células, la vitrificación lo hace de manera ultrarrápida, impidiendo así que se produzcan formaciones de hielo a partir del agua que contienen las células, y que éstas puedan resultar dañadas, especialmente en óvulos y embriones.

La vitrificación: cómo se realiza

Antes de la vitrificación, los embriones se pasan por una serie de medios de cultivo que protegerán sus estructuras celulares. Posteriormente se introducen en finísimas pajuelas de vitrificación, perfectamente identificadas, antes de ser sumergidos en nitrógeno líquido a -196 ºC y guardados en el banco de embriones.

Las estructuras celulares así vitrificadas tienen prácticamente la misma calidad que las que no han sido congeladas, y cuando se desvitrifican mantienen todas las propiedades que tenían en el momento en que se vitrificaron, algo que supone un gran avance especialmente en el caso de los óvulos si tenemos en cuenta que el potencial reproductivo de la mujer disminuye con la edad. En el caso de los embriones,  una vez desvitrificados prosiguen su evolución y divisiones de forma natural.

Si vas a someterte a un tratamiento de reproducción asistida, o deseas preservar tu fertilidad, consulta con tu especialista de Ginefiv, las ventajas que te ofrece esta técnica.

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