Las causas de infertilidad en la pareja se deben por igual a factores masculinos y femeninos

  • Los datos clínicos distribuyen el origen de la infertilidad entre el hombre, la mujer y la combinación entre ambos miembros de la pareja en proporciones similares del 32%.
  • La técnica MSOME supone un avance en el diagnóstico de la calidad seminal, ya que permite analizar la morfología de los espermatozoides con mucha precisión gracias al uso de potentes microscopios específicamente diseñados para esta técnica, permitiendo así hacer un diagnóstico preciso de situación de los gametos masculinos.
  • Para conocer las probabilidades reproductivas de la mujer es fundamental diagnosticar la reserva ovárica mediante dos sencillas pruebas: el análisis de los folículos antrales y la hormona antimülleriana, dos marcadores que confirman la cantidad y la calidad ovacitaria.

Madrid, 4 de Septiembre de 2012.- Se estima que ante un problema de fertilidad, las causas se deben tanto a factores masculinos como femeninos. En concreto, los datos clínicos de los que se dispone hasta el momento distribuyen el origen de la infertilidad entre el hombre, la mujer o la combinación entre ambos miembros de la pareja en proporciones similares del 32%. Por eso, la clínica de reproducción asistida Ginefiv ofrece la posibilidad de conocer el diagnóstico integral de la pareja para averiguar sus posibilidades reproductivas.

A través del novedoso test MSOME se pueden analizar, de forma muy precisa, los espermatozoides llegando a identificar aquellos con material genético potencialmente dañado, lo que permite obtener un diagnóstico de situación de los mismos muy preciso. El semiograma es una de las técnicas más utilizadas en los centros de reproducción asistida para evaluar las muestras de semen. Sin embargo, muchos estudios científicos demuestran que esta técnica presenta variabilidad en los resultados, llegando incluso a mostrar diferencias en una misma persona en función del momento elegido para hacer el análisis y hasta a obtener resultados contradictorios entre sí. El test MSOME, al ser un estudio más preciso, reduce drásticamente esta variabilidad dando lugar a un diagnóstico más fiable, lo que permite al especialista proponer la técnica más idónea al paciente.

“Hasta hace un par de años, el diagnóstico de la fertilidad masculina se realizaba principalmente por seminograma que valoraba la movilidad y la morfología de los gametos. Sin embargo, los resultados eran muy dispares en función del momento en que el hombre se sometiera a dicha prueba, por lo que el dato sobre las probabilidades podía estar alterado”, explica el Dr. Vicente Badajoz, coordinador del laboratorio de Ginefiv. “Gracias a los nuevos avances hoy en día disponemos de tecnologías que nos permiten examinar los espermatozoides de manera pormenorizada y poder incluso observar con detalle orgánulos intracelulares, como las vacuolas, que provocan desestabilización en la cromatina”.

Aunque cualquier paciente puede someterse al test MSOME, los expertos de Ginefiv señalan que está especialmente indicado en aquellos varones con un seminograma alterado o bien para aquellos que han tenido ciclos fallidos de reproducción asistida.

Conocer las expectativas reproductivas de la mujer

Asimismo, para conocer las probabilidades reproductivas de la pareja, es fundamental saber también el estado de los óvulos de la mujer. Para ello, se deberá analizar la capacidad funcional de los ovarios, así como el número y la calidad de los ovocitos. Actualmente, se pueden averiguar de manera sencilla y rápida a través del recuento de folículos antrales (RFA) y del análisis de la hormona antimülleriana (AMH), dos marcadores complementarios que ofrecen información precisa sobre las expectativas reproductivas.

“El recuento de folículos antrales se realiza de manera muy fácil, a través de una simple ecografía ginecológica vaginal que se incluye habitualmente en las revisiones rutinarias”, explica la Dra. Victoria Villafañez, ginecóloga de Ginefiv. “Si durante el periodo menstrual de la mujer se visualizan ecográficamente alrededor de 5 a 10 folículos en cada ovario se puede considerar que se tiene una reserva óptima”.

Además, como prueba adicional, se puede analizar la hormona antimülleriana, que proporciona información no sólo de la cantidad de folículos ováricos, sino también de la calidad ovocitaria. “Dicha hormona es producida por los folículos de pequeño tamaño en los ovarios, siendo un indicador proporcional del número de óvulos disponibles que presenta la mujer a cada edad”, explica la doctora.

Gracias a estas pruebas se puede conocer el diagnóstico integral de la pareja y se obtiene una información imprescindible a la hora de decidir qué técnica de reproducción asistida es la más adecuada para la pareja.

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