Las mujeres obesas que necesitan un tratamiento de reproducción asistida ven reducidas sus posibilidades de embarazo en más de un 30%

  • Con una pérdida del 5% del peso corporal, la situación reproductiva de la paciente puede mejorar de forma significativa
  • Una mujer obesa puede tener más riesgo de sufrir durante el embarazo hipertensión inducida por el embarazo o diabetes gestacional. Además, puede tener más dificultades en el parto que una mujer con peso normal, lo que puede llevar a un aumento de cesáreas

Madrid, 18 de noviembre de 2009.- Nuestro actual estilo de vida en el que priman las horas sentados frente al ordenador, por encima de la práctica de deporte, y la comida “rápida” en lugar de una dieta equilibrada, son algunos de los factores que están provocando que aproximadamente el 15% de los españoles sufra obesidad. Las complicaciones en la salud son múltiples: sobrecarga en las articulaciones, riesgo de diabetes, alteraciones cardiovasculares, respiratorias e incluso infertilidad. “La obesidad influye en la capacidad de ovular correctamente, probablemente, porque el sobrepeso se relaciona con determinadas alteraciones de tipo hormonal que son de vital importancia para el funcionamiento correcto de los ovarios”, explica la Dra. Victoria Verdú, coordinadora de ginecología de la Clínica de reproducción asistida Ginefiv.

Según el estudio “Impact of overweight on assisted reproduction treatment”, con sólo una pérdida del 5-10 % de peso corporal, la situación reproductiva de la paciente puede mejorar de forma significativa, especialmente cuando se logra reducir el tejido adiposo, sobre todo el que se localiza en la zona abdominal. Además, “las mujeres obesas que necesitan ciclos de reproducción asistida ven reducidas sus posibilidades de embarazo en casi un tercio y a la mitad en el caso de las muy obesas”, asegura la Dra. Verdú.

Es por esta razón que antes de comenzar el tratamiento se aconseja perder peso, ya que no se debe obviar que un embarazo aumenta en alrededor de diez a quince kilos el peso de una mujer y si ésta ya sufre sobrepeso u obesidad, podría tener serios problemas durante la gestación.

Una mujer obesa puede tener más riesgo de sufrir durante el embarazo hipertensión inducida por el embarazo o diabetes gestacional. Además, puede tener más dificultades en el parto que una mujer con peso normal lo que puede llevar a un aumento de cesáreas”, afirma la Dra. Victoria Verdú. De hecho, según un estudio multicéntrico realizado con más de 6.000 mujeres obesas, el 15% de ellas tuvo un parto por cesárea. Asimismo, puede aumentar el riesgo de pérdidas sanguíneas en el parto y/o en el puerperio, las infecciones como la endometritis, infecciones de la cicatriz de la cesárea o las tromboembolias. Se relaciona, además, con una elevación del riesgo de abortos, defectos en el tubo neural del feto y en el embrión.

El control del peso puede mejorar la función reproductiva. Aunque bajar de peso no es fácil es posible con algunas recomendaciones. “Es conveniente incrementar la actividad física y evitar el sedentarismo. Con respecto a la alimentación, ésta debe ser saludable con alimentos con poca grasa y bolleria industrial, y un consumo alto de frutas, verduras, pescado blanco y cereales. Se debe, asimismo, repartir la alimentación en cinco comidas al día y beber abundante agua, entre 1,5 y 2 litros. Siguiendo los consejos del médico y con su fuerza de voluntad, podrá perder aquéllos kilos de más que pueden dificultar su deseo ser madre”, aconseja la Dra. Verdú.

 

Ginefiv

La clínica Ginefiv es pionera en el Tratamiento de Esterilidad e Infertilidad en España. Con más de 20 años de experiencia, ha ayudado a nacer a más de 15.000 niños y es la clínica que mayor número de casos trata en la Comunidad de Madrid. Entre sus logros está el nacimiento del primer bebé procedente de embriones congelados en Madrid en 1988 y el primer nacimiento tras una fertilización por Microinyección Espermática en 1996.

 

Ginefiv ha conseguido unas tasas de embarazo que pueden equipararse con los centros más prestigiosos a nivel internacional. De forma orientativa, la tasa de embarazo oscila entre el 45 y el 50% en técnicas de Fecundación in Vitro y Microinyección espermática, y entre el 15 y el 30% en técnicas de Inseminación Artificial.

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