La vitrificación de óvulos y el Diagnóstico Genético Preimplantacional, dos opciones adaptadas a las mujeres de edad avanzada que quieren ser madres

  • Por cada año que se retrasa la maternidad las posibilidades de quedarse embarazada se reducen en un 5%
  • Según datos de la clínica Ginefiv en los últimos 8 años el porcentaje de mujeres mayores de 45 años que se someten a técnicas de fertilidad ha aumentado un 16%.
  • El Diagnóstico Genético Preimplantacional examina genéticamente los embriones obtenidos a través de Fecundación in Vitro y detecta anomalías cromosómicas.

 

Madrid, 6 de marzo de 2009.- El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer que conmemora la lucha de ésta por su participación en la sociedad y en su desarrollo como persona. Gracias a esa lucha, ahora las mujeres representan un alto porcentaje de los nuevos trabajos en España. Sin embargo, esta incorporación al mundo laboral provoca que muchas de ellas pospongan cada vez más otros aspectos de su vida como la maternidad. Y si se retrasa caen las posibilidades de tener un embarazo natural y si éste finalmente se produce, hay un alto riesgo de padecer aborto. Y es que por cada año que se retrasa la maternidad las posibilidades de quedarse embarazada se reducen en un 5%. Es a partir de los 30-35 años cuando el cuerpo de la mujer es menos fértil y la calidad de sus óvulos empeora por lo que muchas de ellas tienen que recurrir a tratamientos de reproducción asistida y a algunas técnicas adaptadas a mujeres de edad avanzada como el Diagnóstico Genético Preimplantacional o la vitrificación de óvulos.

 

Según datos de la clínica de fertilidad Ginefiv, la edad media de las mujeres que se someten a un tratamiento de reproducción asistida es de 38 años. “En el año 2000 un 8% de nuestras pacientes tenían entre 40 y 45 años y sólo un 4% eran mayores de 45. Por el contrario, en 2008 el porcentaje de mujeres entre 40 y 45 años aumentó hasta un 34% y el de mujeres con más de 45 años a un 20%. Por lo que podemos decir que en los últimos 8 años el porcentaje de mujeres mayores de 45 años que se someten a técnicas de fertilidad ha aumentado un 16%”, afirma la Dra. Victoria Verdú, coordinadora de ginecología de la clínica Ginefiv.

 

Ser madre en edad avanzada conlleva algunos riesgos que se deben valorar como las anormalidades genéticas o las dificultades en el parto. De esta forma, a medida que la mujer tiene más edad, los óvulos no se dividen correctamente y pueden desencadenar problemas genéticos como el síndrome de Down. Además, las mujeres mayores de 35 años presentan un mayor riesgo de aborto que las más jóvenes y en las mayores de 40 el riesgo se duplica en comparación con las mujeres de 20 años. “Si la mujer mayor de 40 años padece diabetes o presión arterial alta, es más susceptible de sufrir problemas durante el embarazo”, asegura la Dra. Verdú.

 

Diagnóstico Genético Preimplantacional y Vitrificación de óvulos

 

Para aumentar las posibilidades de que los niños de las mujeres en edad avanzada no padezcan síndromes cromosómicos ni patologías hereditarias, es cada vez más frecuente el Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP). “Esta técnica nos permite examinar genéticamente embriones obtenidos a través de Fecundación in Vitro y detectar anomalías cromosómicas antes de transferirlos a la mujer”, explica la Dra. Verdú. En la DGP se extrae una de las 6-8 células de cada embrión y se somete a una biopsia embrionaria. Esta célula se examina genéticamente con el fin de comprobar si el embrión porta alguna interacción cromosómica o génica.

 

Algunas mujeres, sin embargo, prefieren asegurar su futura maternidad con un método preventivo: la vitrificación de óvulos. Estas mujeres deciden congelar sus óvulos en su época más fértil, ya sea en solitario o bien con pareja que quieran retrasar la llegada del primer hijo. Con esta técnica se congelan los óvulos jóvenes de forma muy rápida (23.000º por minuto) de forma que el agua se vuelve tan viscosa que no forma cristales que dañen el óvulo. Estos óvulos se pueden descongelar en el momento y transferirlos el día que la mujer decida ser madre.

 

 

 

 

Donación de óvulos

 

Muchas parejas se lo plantean como última opción para ser padres, pero la donación de óvulos puede ser para muchos la mejor alternativa para lograr un embarazo. Está dirigido especialmente a aquellas parejas cuyo problema de esterilidad puede solucionarse sustituyendo los gametos femeninos de la pareja por los de una donante sana y fértil. “El número de tratamientos con esta técnica está aumentando por el retraso reproductivo de la mujer, así como por la ampliación de sus indicaciones y los excelentes resultados obtenidos. La tasa de gestión por transferencia es del 50% y las mujeres mayores de 40 años multiplican por 7 las posibilidades de embarazo”, concluye la Dra. Verdú.

 

 

Ginefiv

La clínica Ginefiv es pionera en el Tratamiento de Esterilidad e Infertilidad en España. Con más de 20 años de experiencia, ha ayudado a nacer a más de 15.000 niños y es la clínica que mayor número de casos trata en la Comunidad de Madrid. Entre sus logros está el nacimiento del primer bebé procedente de embriones congelados en Madrid en 1988 y el primer nacimiento tras una fertilización por Microinyección Espermática en 1996.

 

Ginefiv ha conseguido unas tasas de embarazo que pueden equipararse con los centros más prestigiosos a nivel internacional. De forma orientativa, la tasa de embarazo oscila entre el 45 y el 50% en técnicas de Fecundación in Vitro y Microinyección espermática, y entre el 15 y el 30% en técnicas de Inseminación Artificial.

 

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