El 30% de las parejas que se someten a tratamientos de reproducción asistida precisan ayuda psicológica

  • Según la psicóloga Rosa Flores de Ginefiv, las mujeres suelen ser más comunicativas que los hombres durante la consulta y muestran un mayor interés en conocer el problema a fondo mientras que ellos suelen evitar hablar de éste
  • Las vacaciones de verano, uno de los momentos clave en la decisión para optar a un tratamiento

 

Madrid, 4 de agosto de 2009.- Para miles de parejas españolas la dificultad de tener un hijo es una de las situaciones más difíciles a las que se enfrentan en su vida. Son meses o incluso años intentando ser padres de forma natural sin lograr resultados, es probable que algunas de ellas tengan un sentimiento importante de tristeza y desesperanza. De esta forma, muchas parejas retrasan la consulta con el especialista por miedo a que el diagnóstico definitivo sea desfavorable. Sin embargo, muchas de ellas ven las vacaciones de verano como uno de los momentos clave para animarse y acudir a una clínica de fertilidad para optar a un tratamiento. El problema es que son numerosas las parejas que suelen llegar ya con una carga emocional que les genera un alto nivel estrés y ansiedad. En concreto, según datos de la clínica de reproducción asistida Ginefiv, el 30% de las parejas que acuden a una clínica de reproducción asistida para someterse a un tratamiento precisan ayuda psicológica.

Las parejas, ante el desconocimiento de las complejas técnicas de reproducción asistida que existen y la falta de información que tienen antes de acudir por primera vez a la clínica, se manifiestan desconcertadas y nerviosas”, afirma Rosa Flores, psicóloga de la clínica de reproducción asistida Ginefiv. Sin embargo, hombres y mujeres afrontan esta situación de manera distinta, “ellas suelen ser más comunicativas y muestran un mayor interés por conocer a fondo su problema, mientras que ellos, en ocasiones, suelen evitar hablar de éste, aunque es verdad que cada vez más hombres sirven de apoyo psicológico a la mujer”, asegura la experta.

En la mayoría de los casos, el diagnóstico de la infertilidad suele producir un conflicto sentimental en la pareja. “Toda pareja desea tener hijos por un proceso natural y aquellas situaciones que se alejan de esto generan grandes inseguridades que pueden llegar a afectar a la relación sentimental”, señala la psicóloga. En ocasiones, la situación genera tantos nervios y tensión que la pareja no puede esperar a desahogarse en la intimidad. “Se han llegado a ver situaciones de confrontación delante de profesionales sanitarios, sin esperar a un momento privado, haciendo partícipe al profesional sanitario del ambiente hostil”, comenta Rosa Flores. Incluso, en un primer momento, muchas parejas buscan culpables de su problema de infertilidad, “aunque afortunadamente ese sentimiento acaba sosegándose y, en la mayoría de los casos, acaban apoyándose mutuamente para afrontar la situación”.

A la hora de comenzar el tratamiento de reproducción asistida prescrito es habitual que los nervios continúen. “A lo largo del proceso existen períodos de máximo estrés para la pareja, como el día de la punción ovárica, el de la transferencia del embrión o los 15 días que debe esperar para conocer el resultado del test de embarazo en sangre”, asegura la experta de Ginefiv. Sin embargo, deben tener en cuenta que el estrés, la ansiedad o la culpabilidad generada por este problema puede influir de manera negativa en la consecución del embarazo.

Imprescindible el apoyo social y de profesionales sanitarios

Por vergüenza, presión o culpabilidad, la mayoría de las parejas siguen manteniendo en secreto que son infértiles y que están acudiendo a un centro de reproducción asistida para solucionar su problema. Este ánimo de ocultar la realidad a familiares y amigos se ve incrementado cuando hay necesidad de recurrir a gametos donados. Sin embargo, el apoyo de éstos ayuda positivamente a aumentar el bienestar de la pareja y a reducir su nivel de ansiedad.

Si la pareja, además, no consigue con estas técnicas el embarazo en el primer ciclo, se puede llegar a lesionar su autoestima y es, en ese momento, cuando la ayuda psicológica se vuelve fundamental. “En los casos de repetición de ciclos la ansiedad puede ser tan alta que los lleve, en algunos casos, al abandono del tratamiento debido a la desesperación o frustración que produce el hecho de no poder conseguir su objetivo”, explica Flores.

Por eso, según la psicóloga de Ginefiv, “lo primero que hay que hacer es explicar los tratamientos a la pareja de forma clara, sencilla y transparente, teniendo en cuenta, además, que estos pacientes buscan el trato humano y la comprensión y nosotros debemos dárselo”, concluye Rosa Flores.

 

Ginefiv

La clínica Ginefiv es pionera en el Tratamiento de Esterilidad e Infertilidad en España. Con más de 20 años de experiencia, ha ayudado a nacer a más de 15.000 niños y es la clínica que mayor número de casos trata en la Comunidad de Madrid. Entre sus logros está el nacimiento del primer bebé procedente de embriones congelados en Madrid en 1988 y el primer nacimiento tras una fertilización por Microinyección Espermática en 1996.

 

Ginefiv ha conseguido unas tasas de embarazo que pueden equipararse con los centros más prestigiosos a nivel internacional. De forma orientativa, la tasa de embarazo oscila entre el 30 y el 50% en técnicas de Fecundación in Vitro y Microinyección espermática, y entre el 15 y el 30% en técnicas de Inseminación Artificial.

Comparte este contenido: