Se recomienda adaptar la actividad física durante los tratamientos de reproducción asistida

Que el deporte es beneficioso para la salud y la calidad de vida de cualquier persona es algo que nadie pone en duda. Previene enfermedades coronarias, facilita la amplitud respiratoria, elimina grasas y mejora el rendimiento físico, entre otras virtudes. Sin embargo, las mujeres deben adaptar su actividad física al momento en el que se encuentren. Así, a aquéllas que deciden ser madres y necesitan someterse a un tratamiento de reproducción asistida se les recomienda bajar el ritmo de actividad física y deportiva.

 

Así, durante el período de estimulación ovárica se aconseja a la paciente llevar una vida tranquila para evitar complicaciones ya que en este proceso los ovarios aumentan de tamaño y, si se realiza demasiado esfuerzo físico, la mujer puede notar molestias abdominales y, además, puede haber riesgo de torsión ovárica.

 

Una vez terminado el tratamiento y durante los quince días necesarios para conocer si se ha producido la concepción es recomendable no practicar ejercicio que requiera demasiada energía ni baños de inmersión.

 

Si el embarazo ha llegado a término es beneficioso realizar actividades suaves como caminar, nadar o practicar yoga. Estos ejercicios le permiten mantenerse en forma sin fatigarse, además, le ayudan a incrementar su resistencia por lo que son deportes considerados buenos para la preparación al parto. Sin embargo, existen otros deportes, como el esquí o la equitación, que se desaconsejan a las futuras mamás ya que suponen un alto impacto para su estado.

 

Durante el puerperio, periodo que comprende desde el final del parto hasta la normalización de los cambios fisiológicos producidos durante el embarazo, es preferible no hacer ningún tipo de actividad física, ya que es el momento en el que el útero vuelve a su tamaño normal.

 

No obstante, la mujer puede comenzar en un período breve de tiempo con la vida deportiva que llevaba antes del embarazo. De esta forma, si se le ha practicado una cesárea en mes y medio o dos meses la mujer puede volver a realizar una actividad deportiva normal. Y si el parto ha sido vaginal, al mes o mes y medio del nacimiento del bebé, la mujer puede comenzar a hacer deporte de manera suave y progresiva.

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