Nuevos avances para abordar los fallos de implantación de embriones en las técnicas de reproducción asistida

  • Algunos casos de fallo implantacional se debe al aumento en el endometrio de las células Natural Killer (NK), responsables de la defensa inmunológica y que podrían destruir el embrión al reconocerlo como célula extraña a la madre
  • Gracias al estudio que analiza las células Natural Killer en el endometrio, permite pautar un tratamiento más personalizado a las mujeres susceptibles de terapia inmunológica

  • Las causas de los fallos de implantación son multifactoriales. Durante los tratamientos de FIV, la elevación de los niveles séricos de progesterona al final de la fase de estimulación también puede disminuir las posibilidades de que los embriones implanten.

 

Madrid, 25 de mayo de 2012.-  Uno de los principales problemas de los tratamientos de reproducción asistida es el fallo implantacional, es decir, cuando el embrión no se implanta en la cavidad interna del útero. Aunque las causas de estos fallos son multifactoriales, en algunos casos se debe a factores inmunológicos relacionados con un aumento de las células Natural Killer (NK), principalmente en el endometrio, que puede tener efecto negativo en la implantación embrionaria. Así se ha mostrado en un estudio llevado a cabo por la clínica Ginefiv y que se ha presentado en el marco del 29º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF).
Las células Natural Killer (NK) son las responsables de la defensa inmunológica y son capaces de destruir aquellas células que identifiquen como extraños. Puesto que el embrión posee células distintas a la madre, podrían reconocerlo como extraño y destruirlo. Actualmente, se puede medir en la sangre o en el endometrio.
“Cuando no se logra el embarazo, la causa principal suele ser que el embrión no esté bien, pero hay ciertos casos que aún contando con un embrión óptimo, incluso de una donante, no se consigue la gestación. Algunos de estos casos se debe a las células Natural Killer (NK)” explica la Dra. Isabel Santillán, ginecóloga de la clínica Ginefiv. “Hasta el momento diversas investigaciones demuestran que existen mayor número de células Natural Killer en las mujeres con fallo de implantación embrionaria, pero no se sabía en concreto si se debía medir en el endometrio o en sangre”.
Por eso, las últimas investigaciones realizadas en este ámbito van dirigidas a dar solución a este problema. En el estudio realizado por Ginefiv, se ha seleccionado un grupo de 24 mujeres con fallo implantacional a las que se ha analizado las células NK tanto en sangre como en el endometrio. Estas mismas pruebas se han llevado a cabo en otro grupo control con mujeres sanas. Los resultados revelaron que el número de células NK era más alto en las mujeres que no consiguieron el embarazo y que la diferencia estaba principalmente en el endometrio: “Esta diferencia es más significativa en las células NK del endometrio, valoradas por inmunohistoquímica, que en las NK sanguíneas”, explica la Dra. Santillán.
Por ello, gracias al estudio inmunohistoquímico que analiza estas células en el endometrio puede ayudar a pautar un tratamiento más individualizado a las pacientes susceptibles de terapia inmunológica. “Lo importante es identificar aquellas mujeres que necesitas esta terapia inmunológica, identificando las causas previas del fallo para adoptar estos tratamientos y así obtener mejores respuestas”. 
 

Un problema multifactorial

Pero, además, estos fallos de implantación podrían deberse a otras causas como enfermedades del útero, causas genéticas, metabólicas u problemas hormonales. Entre estos factores destaca la influencia de los niveles de progesterona durante los tratamientos de Fecundación in Vitro (FIV).
Diversos estudios muestran que si al final de la fase de estimulación ovárica, el útero ha estado sometido a niveles de progesterona muy elevados, puede provocar que la implantación de los embriones sea peor, por lo que se asocia con tasas menores de gestación de hasta un 50%. Como explica la Dra. Laura Melado, ginecóloga de Ginefiv: “Los principales factores que incluyen en estos niveles de progesterona son  las dosis y el tipo de medicación que se utiliza al final de la fase de estimulación durante el tratamiento de reproducción asistida”.
Por ese motivo, es primordial “personalizar los tratamientos según las particulares de cada paciente, utilizar la dosis mínima necesaria de medicamentos y hacer un seguimiento muy exhaustivo para actuar de manera precoz ante un posible aumento de progesterona”, concluye la Dra. Melado.
 

Ginefiv

La clínica Ginefiv es pionera en el Tratamiento de Esterilidad e Infertilidad en España. Con más de 20 años de experiencia, ha ayudado a nacer a más de 15.000 niños y es la clínica que mayor número de casos trata en la Comunidad de Madrid. Entre sus logros está el nacimiento del primer bebé procedente de embriones congelados en Madrid en 1988 y el primer nacimiento tras una fertilización por Microinyección Espermática en 1996.

Ginefiv ha conseguido unas tasas de embarazo que pueden equipararse con los centros más prestigiosos a nivel internacional. De forma orientativa, la tasa de embarazo oscila entre el 45 y el 50% en técnicas de Fecundación in Vitro y Microinyección espermática, y entre el 15 y el 30% en técnicas de Inseminación Artificial. 

Comparte este contenido: