La influencia del tabaco sobre la infertilidad masculina

  • Según el Dr. Vicente Badajoz, coordinador del Laboratorio de Ginefiv, fumar puede originar la fragmentación del ADN del gameto masculino, lo que supone una reducción de la tasa de fecundación e implantación y la calidad embrionaria.

 

Madrid, 6 de marzo de 2009.- Como cada 31 de mayo, la Organización Mundial de la Salud organiza el Día Mundial sin Tabaco con el fin de recordar los grandes perjuicios que acarrea el tabaco para la salud. En concreto, se relaciona con este hábito patologías de tipo pulmonar, cardiovascular y cancerígeno; sin embargo, no son las únicas afecciones que se pueden producir por causa del tabaco. Según la Clínica de Reproducción Asistida Ginefiv, el hábito de fumar puede disminuir considerablemente la calidad espermática del hombre al fragmentarse el ADN del gameto, pudiendo influir en la infertilidad masculina, ya que estas roturas o lesiones en el material genético del espermatozoide suponen una reducción significativa de las tasas de fecundación e implantación, así como de la calidad embrionaria.

 

La fragmentación del ADN espermático puede surgir de forma intrínseca en el propio proceso de maduración del gameto, aunque existen también factores externos que pueden afectar a dichas lesiones como el varicocele (varices en los testículos), procesos febriles recientes, la obesidad, las dietas inadecuadas o, por supuesto, las sustancias tóxicas del tabaco”, asegura el Dr. Vicente Badajoz, coordinador de Laboratorio de Ginefiv.

 

El número y el tipo de roturas o lesiones del ADN que contiene el espermatozoide condicionan la integridad del material genético, dificultando así la consecución del embarazo, incluso sometiéndose a tratamientos de reproducción asistida. Y es que sustancias como la nicotina y compuestos tóxicos como los polifenoles, hidrocarburos cromáticos e incluso pesticidas, todos ellos presentes en los cigarros, puede dar lugar a dicha fragmentación.

 

Existen varios métodos para detectar estas anomalías en el ADN espermático, aunque normalmente sólo se realizan en pacientes con problemas de esterilidad y en aquellos que se han sometido a varios tratamientos de reproducción asistida con su pareja y no han logrado un embarazo. “Hay dos metodologías diferentes para la detección de la fragmentación del ADN espermático: en el método túnel los espermatozoides se exponen a una enzima y aquellos que presentan un ADN fragmentado muestran una coloración diferente en el microscopio; y en los test SCSA (Sperm Chromatin Structure Assay) y SCD (Sperm Chromatin Dispersion test) los espermatozoides con ADN intacto producen un halo que corresponde a la cromatina (conjunto de células que constituyen el cromosoma) libre de proteínas mientras que si tienen el ADN fragmentado no producen dicho halo”, explica el Dr. Vicente Badajoz.

 

Tratamientos para la calidad espermática

 

Para mejorar la calidad espermática y reducir la posibilidad de sufrir roturas en su ADN se utilizan tratamientos basados en la ingesta de antioxidantes, “muy útiles en aquellos casos en los que el aumento de la fragmentación no es debido a posibles infecciones o a la presencia de varicoceles”, afirma Badajoz.

Además,es recomendable que los hombres sigan unas pautas de conducta para mejorar la calidad de su semen. “Se debe evitar en la medida de lo posible dietas alimenticias inadecuadas, contacto con productos tóxicos y, por supuesto, hábitos nocivos como fumar”, concluye el Dr. Vicente Badajoz.

Ginefiv

La clínica Ginefiv es pionera en el Tratamiento de Esterilidad e Infertilidad en España. Con más de 20 años de experiencia, ha ayudado a nacer a más de 15.000 niños y es la clínica que mayor número de casos trata en la Comunidad de Madrid. Entre sus logros está el nacimiento del primer bebé procedente de embriones congelados en Madrid en 1988 y el primer nacimiento tras una fertilización por Microinyección Espermática en 1996.

 

Ginefiv ha conseguido unas tasas de embarazo que pueden equipararse con los centros más prestigiosos a nivel internacional. De forma orientativa, la tasa de embarazo oscila entre el 45 y el 50% en técnicas de Fecundación in Vitro y Microinyección espermática, y entre el 15 y el 30% en técnicas de Inseminación Artificial.

Comparte este contenido: