El 54,6% de las mujeres españolas quieren ser madres antes de los 30 años, aunque la mayoría no lo consigue

Publicado el 13/02/2023

Datos actualizados de 2022 sobre hábitos de la fertilidad de las mujeres

  • El 48% de las encuestadas por Ginefiv siempre ha preferido ser madre joven y al 6,58% le gustaría tener una familia numerosa
  • Los principales motivos para posponer la maternidad son: la inestabilidad económica, la falta de tiempo, la salud delicada y la falta de madurez necesaria para ser madre
  • Según el INE, el 42% de las residentes en España que se encuentran entre los 18 y 55 años han tenido su primer hijo aproximadamente 5,2 años más tarde de lo que consideraban ideal1

En España, casi 8 de cada 10 mujeres menores de 30 años no han sido madres todavía1. De hecho, las españolas son las segundas europeas que más tiempo tardan en tener su hijo, con una media de 31,2 años de edad2. Frente a este dato, el VIII estudio ‘Conocimientos y hábitos de la fertilidad de las mujeres’, realizado por las clínicas Ginefiv en junio de 2022 revela que el 54,6% de las mujeres se plantearía tener un hijo antes de los 30 años si su situación sociolaboral fuese buena y estuviese garantizada. El 48% porque siempre ha preferido ser madre joven y el 6,58% porque así podría formar una familia numerosa. 

“Las cifras sugieren que la importancia de ser madre joven está calando en la sociedad. La preocupación generalizada por el envejecimiento de la población española, la tendencia hacia la maternidad tardía y las tasas de natalidad, que se encuentran en mínimos históricos por cuarto año consecutivo, han potenciado el deseo de las mujeres de ser madres jóvenes”, explica el Dr. Joaquín Llácer, director médico de Ginefiv

A pesar de ello, el 42% de las residentes en España que se encuentran entre los 18 y 55 años han tenido su primer hijo aproximadamente 5,2 años más tarde de lo que consideraban ideal1. En este contexto, es destacable que solo el 16,25% de las mujeres en edad reproductiva se interesa por sus posibles dificultades para lograr una concepción espontánea, según recoge el sondeo realizado por Ginefiv a 806 mujeres en edades comprendidas entre los 18 y los 52 años.

Así, los principales motivos para posponer la maternidad por parte de las encuestadas que desean tener descendencia son: la inestabilidad económica, en el 58,8% de los casos; la falta de tiempo, según el 17,73% de ellas; la salud delicada, para un 11,99% de las participantes del estudio, y la falta de madurez necesaria para adquirir la responsabilidad de ser madre, tal y como manifiestan el 10,59% de estas mujeres. 

Con todo, el director médico de Ginefiv apunta que “la normalización del teletrabajo tras la pandemia de Covid-19 es una medida que ha tenido un impacto positivo en la planificación y gestión de la maternidad”. Y es que el 72,71% de las mujeres consultadas afirma que el teletrabajo ha ayudado a mejorar la conciliación familiar, fundamentalmente porque les permite reducir el número de desplazamientos, el tiempo fuera de casa y estar pendiente de sus hijos, como declara el 51,61% de las encuestadas.  

La normalización de la reproducción asistida

Por otro lado, según la VIII edición del estudio, el 49,11% de las mujeres que quieren tener hijos acudirían a una clínica de fertilidad para confirmar el correcto funcionamiento de su aparato reproductivo para informarse de su estado de salud antes de hacer planes. Asimismo, un 38% de las encuestadas acudiría a un centro especializado en reproducción asistida para saber si existe algún problema para lograr el embarazo en un futuro cercano. En este sentido, “podemos observar una mayor concienciación entre las mujeres que quieren emprender la maternidad. Los datos recabados en 2022 reflejan que gran parte de las mujeres empieza a preocuparse por su salud reproductiva cuando quieren ser madres”, explica el Dr. Joaquín Llácer.

Esta receptividad hacia las consultas se encuentra en sintonía con la proactividad para compartir que se ha pasado por un tratamiento de reproducción asistida. El 92,8% de las mujeres no tendría problema en contarlo abiertamente y, en concreto, el 69,11% defiende que es importante ayudar a normalizar estos procesos. De forma similar, el 71,46% de las encuestadas declara que sus parejas también tienen buena predisposición para someterse a un tratamiento de reproducción asistida e, incluso, el 38,5% manifiesta que sus parejas pasarían por ello siempre que fuese más beneficioso que una concepción natural. 

El control de la fertilidad tras la pandemia de Covid-19

En 2022 se observa un incremento en el número de mujeres encuestadas que controlan sus días fértiles, que en la actualidad superan el 70%. Sin embargo, “todavía quedan desafíos hasta llegar al punto de partida en el que nos encontrábamos antes de la pandemia”, recuerda el Dr. Llácer. “Algunos índices han mejorado tras la crisis sanitaria, pero otros, igualmente importantes, aún no se han recuperado”. 

Este es el caso de las visitas ginecológicas anuales, a las que los especialistas recomiendan asistir de forma preventiva para captar, por ejemplo, el envejecimiento ovárico precoz. Así, el 33,99% de las encuestadas reconoce que dilata sus revisiones ginecológicas más de un año, en contraposición a lo que recomiendan los expertos. Si bien hasta el 43% de las mujeres llegaron a confesar este mayor distanciamiento en la edición previa del estudio “debemos seguir concienciando a las mujeres sobre la importancia de cuidar su salud física y reproductiva”, concluye el Dr. Llácer. 

Referencias

1.- Instituto Nacional de Estadística (2018). Encuesta de Fecundidad. Disponible en: https://www.ine.es/prensa/ef_2018_d.pdf2.- Eurostat (2022). Demography of Europe – 2022 interactive publication. Older mothers. Disponible en: https://ec.europa.eu/eurostat/cache/digpub/demography/bloc-2b.html?lang=en