Tratamiento de FIV con PGT
Publicado el 08/06/2026
La medicina reproductiva ha incorporado en los últimos años herramientas genéticas que permiten optimizar el proceso de fecundación in vitro (FIV). La combinación de tecnología avanzada y acompañamiento médico personalizado permite una mayor seguridad en la toma de decisiones y ayuda a los pacientes a recorrer este camino con una mayor información y tranquilidad.
¿Qué es el PGT y cómo se aplica en FIV?
El Test Genético Preimplantacional (PGT) es un procedimiento diagnóstico que permite analizar el ADN de los embriones obtenidos durante un tratamiento de fecundación in vitro antes de su transferencia al útero. En el caso del PGT-A, el objetivo es identificar alteraciones en el número de cromosomas (aneuploidías). Esto permite seleccionar embriones con dotación cromosómica normal (euploides), lo que se asocia con mayores probabilidades de implantación y menor riesgo de aborto relacionado con estas alteraciones. El PGT permite identificar aquellos embriones con mayor probabilidad de dar lugar a un embarazo evolutivo.
Tipos: PGT-A, PGT-M y PGT-SR
Existen diversas modalidades de test genético preimplantacional según la situación de cada paciente:
- PGT-A: detecta alteraciones numéricas en los cromosomas (aneuploidías). Es el estudio realizado más frecuentemente.
- PGT-M: indicado cuando existe riesgo de transmisión de enfermedades monogénicas concretas pues permite estudiar mutaciones específicas previamente identificadas en la familia.
- PGT-SR: se utiliza en los casos en los que uno de los progenitores es portador de una alteración en la estructura de sus cromosomas.

El procedimiento habitual es la biopsia del embrión cuando este ya ha alcanzado el estado de blastocisto (día 5 de desarrollo). En este momento, el embrión ha alcanzado una fase de desarrollo suficiente para la realización de la prueba.
Ventajas del PGT en reproducción asistida
La principal ventaja del PGT-A es que permite evitar la transferencia de embriones con alteraciones cromosómicas conocidas, lo que supone:
- Reducir el riesgo de aborto asociado a alteraciones cromosómicas.
- Mejorar la probabilidad de embarazo en pacientes seleccionadas.
- Disminuir el número de transferencias necesarias y por lo tanto reducir el tiempo hasta lograr un embarazo evolutivo.
Además de aumentar las probabilidades de éxito, el uso de esta tecnología aporta una mayor tranquilidad a los pacientes, al saber que el embrión transferido ha sido evaluado desde el punto de vista cromosómico.
Indicaciones médicas para realizar PGT
El PGT no está indicado en todos los casos y su aplicación se recomienda bajo criterios médicos ajustados a las características de cada paciente.
Entre las situaciones en las que se puede considerar se incluyen:
- Edad materna avanzada: habitualmente a partir de los 37-38 años, debido al aumento progresivo del riesgo de aneuploidías.
- Abortos de repetición, especialmente cuando se sospecha una causa embrionaria.
- Fallos previos de implantación.
- Alteraciones estructurales cromosómicas en alguno de los progenitores (en el caso de PGT-SR).
- Riesgo conocido de enfermedad genética monogénica (PGT-M), siempre tras realización previa de asesoramiento genético.
En todas estas situaciones, el PGT aporta información adicional que ayuda a mejorar la estrategia de tratamiento.

Consideraciones éticas y legales del uso del PGT
El uso del diagnóstico genético en reproducción asistida está estrictamente regulado. En España, el PGT se autoriza con fines terapéuticos para prevenir enfermedades graves o mejorar las tasas de éxito en pacientes con mal pronóstico.
La integración del diagnóstico genético preimplantacional representa un avance muy importante en la reproducción asistida pues permite una mayor efectividad y seguridad de los tratamientos y con todo ello, ayuda a reducir la incertidumbre de los pacientes durante el proceso.
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