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Todo lo que debes saber sobre la congelación de óvulos

15 julio, 2021

Congelar los óvulos es una forma de preservar la fertilidad que permite a la mujer postergar la maternidad, ya sea por decisión propia o por indicación médica antes de tratamientos clínicos que puedan afectar negativamente a su fertilidad, como la radioterapia o la quimioterapia. Consiste en extraer algunos óvulos de forma sencilla, segura e indolora y conservarlos mediante congelación a -1960C hasta que considere que ha llegado el momento de ser madre.

A lo largo de todo el proceso se emplean las pruebas diagnósticas más avanzadas y la técnica de laboratorio más puntera (la vitrificación) para conservarlos en perfecto estado y asegurar la máxima viabilidad de los óvulos extraídos. Aunque puede realizarse en cualquier momento de la vida fértil de la mujer, la calidad y potencial reproductor de los óvulos decae a medida que se cumplen años.

 

El cuerpo femenino está programado para tener hijos a una edad joven en que la madre es fuerte y puede cuidarlos. Imagínate los tiempos de las cavernas: a los 35 una mujer ya había tenido varios partos, posiblemente varias luchas con fieras, enfermedades comunes… Era una vida dura y el cuerpo pronto estaba demasiado agotado para sobrellevar un embarazo y cuidar de un bebé.

¿Cómo se las ingeniaba la naturaleza? Dotando a las mujeres de una reserva limitada de óvulos al nacer. Desde la primera regla, esos óvulos van madurando paulatinamente con cada ciclo menstrual. Más adelante te explicamos cómo funciona ese proceso. En torno a los 37-38 años ese ciclo empieza a dar signos de agotamiento. Cada vez quedan menos óvulos por madurar. Por eso los profesionales de la reproducción advierten de un deterioro de la fertilidad a partir de esa edad.

La cuestión es que ya no estamos en los tiempos de las cavernas. A los 30 (y no digamos en torno a los 25) es posible que no te veas aún como madre. Prefieres disfrutar de la vida, apostar por tu carrera profesional o pasar unos años tranquilos en pareja (o sin ella) antes de embarcarte en la maternidad. Sin embargo, las posibilidades de ser madre por métodos naturales se reducen en torno a los 40 años. Congelar los óvulos cuando se es más joven, asegura esa posibilidad y te concede la oportunidad de escoger el momento idóneo. También es buena opción si vas a enfrentarte a un tratamiento médico que comprometa tu fertilidad.

decides cuándo quieres ser madre y con quién. Incluso optar por ser madre tú sola mediante fecundación in vitro con un donante anónimo y con las mismas posibilidades de éxito que cuando congelaste tus óvulos.

¿Cómo se congelan los óvulos?

 

El proceso consta de tres pasos: estimulación ovárica, extracción de los óvulos y congelación.

  1. 1. Estimulación ovárica

En cada ciclo menstrual suelen empezar a madurar entre 3 y 30 folículos en los ovarios, aunque solo un ovocito logrará liberarse. Con la medicación adecuada podemos llegar a obtener hasta 10-15 ovocitos (óvulos maduros) en vez de uno solo. Así multiplicamos las posibilidades de una sola vez.

Para que se produzcan más ovocitos, durante 12-14 días tendrás que administrarte hormonas similares a las que regulan tu ciclo menstrual. En Ginefiv comprobaremos que el proceso avanza adecuadamente mediante ecografías y análisis de sangre para medir tus niveles de estradiol (la hormona que nos indica que los óvulos están madurando). En esas dos semanas tendrás que pasar periódicamente por la clínica para realizar esas pruebas. No te llevarán mucho más 15 minutos cada una; nos adaptamos a tu horario y a tu ciclo menstrual abriendo los 365 días del año.

Los efectos secundarios son similares a los de un ciclo menstrual, solo que más acusados: hinchazón abdominal, pesadez de piernas o cambios de humor, entre otros.

Es importante que sepas que este proceso no adelanta la menopausia. En un ciclo normal muchos folículos inician su maduración, pero solo ovocito logra liberarse. El resto muere de forma natural. Con la medicación todos maduran y todos se salvan. Tampoco impide que, en otros ciclos, te quedes embarazada por métodos naturales.

Cuando el número y el tamaño de los folículos (en cuyo interior se encuentran los ovocitos) es el adecuado (lo vemos con la ecografía), es el momento de inducir la ovulación. Esto se hace con fármacos específicos 34-36 horas antes de la extracción. Es muy importante que los administres con la antelación que diga tu médico. Si lo hicieras antes, podrías ovular antes de la extracción y perderíamos los óvulos. Si lo haces mucho más tarde, puede que no les de tiempo a madurar lo suficiente. ¡El primer paso ya está en marcha!

La edad ideal para congelar con las máximas garantías de embarazo en el futuro es antes de los 30 años.

  1. 2. Extracción (punción ovárica)

La punción ovárica es el propio proceso de extracción. Es rápido (dura 15 minutos) e indoloro (se realiza con sedación en nuestros quirófanos).

Aunque es un protocolo sencillo, conviene que vengas a la clínica acompañada. No solo por la analgesia. En las 6 horas previas tienes que mantener ayuno absoluto (ni comida ni bebida), por lo que podrías sentirte débil o con un malestar pasajero.  

  1. 3. Congelación de óvulos

En esta última etapa vamos a congelar tus óvulos. En Ginefiv apostamos por la vitrificación. Consiste en bajar la temperatura de los óvulos desde los 220 C iniciales a -1960C a una velocidad casi instantánea: 23.000 grados por minuto. De esa forma no se forman cristales de hielo dentro del óvulo, que podrían condicionar su viabilidad. En otros procesos tradicionales de congelación ese descenso de temperatura es mucho más lento, entre -0,3 y los -2 0C cada hora.

Una vez vitrificados, los almacenamos en nuestros tanques de nitrógeno líquido a -196 0C, donde permanecerán perfectamente identificados hasta que tú los necesites.

La supervivencia de los óvulos tras la descongelación ronda el 90%.

¿Se pueden perder mis óvulos?

 

Nada más terminar la extracción, durante su paso por el laboratorio y a lo largo del proceso de vitrificación y conservación en un tanque de congelación, los óvulos permanecen perfectamente identificados.

En Ginefiv contamos con el sistema de trazabilidad llamado IVF Patrol para impedir cualquier tipo de confusión. Consiste en un sistema de radiofrecuencia y etiquetado electrónico a través del cual tus datos quedan vinculados a cada uno de tus óvulos. A lo largo de todo el tratamiento, todas las placas y/o tubos de muestras de una misma paciente se identifican con etiquetas RFID autoadhesivas provistas del mismo código de radiofrecuencia. De esta forma se puede comprobar su identidad en todas y cada una de las fases del proceso (punción ovárica, fertilización, transferencia embrionaria).

¿Cómo recupero mis óvulos cuando quiera quedarme embarazada?

 

Sencillo: reservas cita e iniciamos el proceso de fecundación in vitro. Aunque hayan pasado algunos años desde la extracción, los óvulos vitrificados seguirán exactamente igual y conservando todo su potencial reproductivo.

Solo debes tener presente que la edad máxima a la que realizamos ese tratamiento en nuestras clínicas es de 48 años. Aunque los óvulos vitrificados estén en perfecto estado, la fisiología femenina a partir de esa edad hace poco recomendable la gestación.

En Ginefiv llevamos realizando la congelación de óvulos desde 2006. Las técnicas y los avances científicos se han modernizado con el paso de los años, pero nuestras ganas de que tengas éxito para cumplir tu sueño de ser madre siguen como el primer día.

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